A los ojos de un hombre

Como Psicoterapeuta especializado en las emociones y, como un hombre con mi propia historia personal, me he dado cuenta de que algunos hombres necesitamos canalizar nuestra necesidad de amor, de intimidad, de calma, de cuidado y de confort en el deseo sexual.

Aquí hay unos ejemplos:

“Alberto quiere sexo cuando se siente triste porque le gusta la sensación física que le proporciona; Alberto, como la mayoría de la gente, quiere realizarlo cuando está triste. De hecho, la necesidad de hacerlo cuando nos sentimos tristes está programada biológicamente en nuestro cerebro”.

“Juan quiere sexo cuando está solo. Él cree que sería desastroso si alguien supiera que se siente solo y quiere compañía. Por otra parte, él piensa que es aceptable pagar  por tener sexo y así encontrar el placer, ya que por este medio satisface su necesidad de conexión humana”.

La excitación sexual es una emoción básica y, como sabemos por recientes investigaciones sobre las emociones, cada emoción tiene un núcleo “programa” que ha evolucionado durante miles de años con fines de supervivencia. Este “programa” provoca sensaciones e impulsos físicos específicos que surgen dentro de nosotros en el momento en que se desencadena una emoción particular.

La excitación sexual a menudo se siente físicamente relacionada con sensaciones en la zona de la ingle como un impulso de buscar la liberación orgásmica.
La tristeza, la ansiedad, la soledad, la ira y el miedo son otras emociones que pueden combinar con la excitación sexual. Las emociones tiernas se confunden en muchas ocasiones con la excitación sexual, siendo estas la forma más brillante que la mente puede tener para cubrir las necesidades básicas humanas de manera aun culturalmente aceptables y conscientemente encubiertas.

Nuestra salud mental mejora cuando están en contacto con toda la gama de nuestras emociones básicas. Por lo tanto, es de nuestro interés saber qué las emociones básicas existen y conducen a nuestro deseo sexual. ¿Es pura excitación sexual? ¿Es una necesidad para la comodidad? ¿Es una necesidad de conexión?

El conocimiento de la cultura de la masculinidad en el que vivimos, no debería sorprendernos que algunos hombres sienten que tienen que sublimar sus sentimientos “necesitados” en el deseo sexual. En el documental ” The Mask We Live In” (La máscara que vivimos), realizado por Jennifer Siebel Newsom se observa a los niños y jóvenes en su lucha por permanecer fiel a su auténtico yo, mientras que la negociación de Estados Unidos estrecha la definición de la masculinidad. Si los hombres y los niños pueden poseer toda una gama de emociones, no sólo la ira y la excitación sexual, veríamos como la tendencia a la depresión y la ansiedad disminuyen. He aquí por qué:

Cuando bloqueamos nuestras emociones básicas (tristeza, miedo, ira) y las necesidades de intimidad (el amor, el compañerismo, el intercambio de sentimientos, de cercanía) los hombres y las mujeres desarrollamos síntomas como ansiedad, vergüenza y depresión. Los síntomas desaparecen cuando nos reencontramos con nuestras emociones básicas.

Este primer paso hacia el bienestar, proviene del entendimiento de que es normal que tanto para los hombres como para las mujeres que experimenten tristeza, miedo, amor, ira y deseo de una conexión tanto sexual como a través de hablar sobre nuestros pensamientos y sentimientos con los demás. Necesidades de afecto y el amor son como “masculino” como las necesidades de la fuerza, el poder y la ambición. Las emociones no son para los débiles, que son para el ser humano.

Aunque las cosas están cambiando poco a poco, las dos emociones principales que son más aceptables para los hombres según la sociedad siguen siendo la excitación sexual y la ira. Expresar las más tiernas emociones como el miedo, la tristeza, el amor, la necesidad y el anhelo todavía se consideran “poco hombre”. Por lo tanto, no es sorprendente que las tiernas emociones, que tienen que expresarse de alguna manera, quedan obligados a la sexualidad. De hecho, la canalización de necesidades de confort y calmante en el sexo es en realidad un compromiso inteligente. Después de todo, durante el sexo los hombres pueden sin pudor, abrazar, acariciar y besar… y sobre todo amar bajo todo el disfraz de un acto muy masculino – el de la potencia sexual-. Pero podemos hacerlo mejor, ayudando a cambiar la cultura de la masculinidad por lo que está en sincronía con nuestra biología.

Las cuatro mejores cosas que los hombres y las mujeres pueden hacer para el beneficio de los propios hombres son:

  1. Educar y normalizar el hecho científico de que todos tenemos las mismas emociones básicas universales: la tristeza, el miedo, la ira, el asco, la alegría, la emoción y la excitación sexual.
  2. Informar a los hombres de la necesidad de conectarse con otros y compartir uno de los verdaderos sentimientos y pensamientos es normal para todos los seres humanos, y no es específico de sexo y género.
  3. Invitar a los hombres en su vida para compartir sus sentimientos y pensamientos (sobre todo los que tienen vergüenza acerca) y al mismo tiempo haciendo hincapié en el punto que no juzgarlos como débil o femenino para intercambio de vulnerabilidades.
  4. Saber que los seres humanos somos criaturas complejas. Todos tenemos partes débiles y fuertes. Es importante llevar a cabo todos los aspectos de nosotros al mismo tiempo. Ese es el modo de sentir entero y completo.

Como siempre, por favor comparte sus pensamientos y experiencias a continuación; con ello, estarás ayudando muy posiblemente a otras personas como tú y yo…

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