Buscando el norte

Me he dado cuenta de que el mundo hoy en día se mueve tan rápido que, en un esfuerzo por mantenernos cuerdos, tendemos a saltar de un propósito a otro sin sentido o dirección. Corremos sin pensar tratando de ir más y más rápido, como si al recorrer “la distancia” finalmente llegáramos a algún lado…

¿Sabemos siquiera a dónde vamos? Y si es así, ¿qué nos hace pensar que encontraremos la manera de ser felices allí si no hemos aprendido a ser felices donde estamos ahora?

No hace mucho que recordé lo que realmente me importa y me di cuenta de cuánto de lo que había estado trabajando no tenía absolutamente nada que ver con eso. Había luchado tanto para lograr cosas que ni siquiera me importaban que al hacerlo, estaba lastimando las partes de mi vida que realmente si lo hacían.

Por lo tanto, al tratar de encontrar mi camino de nuevo decidí buscar algún tipo de brújula para guiar mi dirección hacia el buen norte. Un recordatorio de mi propósito y de lo que vine a este mundo a hacer. Algo básico para mantenerme centrado y enraizado…, algo para aplicar en mi vida diaria según sea necesario.

Permítanme compartir con ustedes esta herramienta de navegación mía, con la esperanza de que pueda incluso inspirarlos a que creen la suya propia…

El Propósito.- Nuestra brújula interna debe ser impulsada por nuestro propósito en la vida. ¿Qué viniste a lograr a este mundo? ¿Qué objetivo estás tratando de cumplir a través de tus acciones? ¿Cuál es el objetivo de toda tu existencia?..

No es necesario ser un héroe para nadie ni aparecer en los libros de historia, basta con dejar una huella en las vidas de aquellos que amamos. Lo que importa es que tengamos claridad sobre cuál es nuestra meta final en la vida y, que sintonicemos de vez en cuando, especialmente cuando el ruido que nos rodea ahoga nuestra voz interior.

Quiero ayudar a otros a desarrollarse en la mejor versión de sí mismos desarrollando en la mía y, esto es lo que guía todas mis acciones.

Mantras.- Los mantras son pensamientos y creencias que afirman la seguridad que necesitamos para encontrar la paz dentro de nosotros mismos y que nos ayudan a vivir nuestras vidas de manera más consciente y en un estado de ánimo más positivo. Los mantras son especialmente útiles para desafiar esas creencias autodestructivas inconscientes y peligrosas que muchas veces toman las riendas de nuestros pensamientos y acciones.

Tres mantras básicos sirven como mi guía principal:

  1. Tengo suficiente, porque YO SOY SUFICIENTE.

La mayoría de nuestras dolencias son el resultado de una sensación de insuficiencia. La razón por la que nos metemos en un camino sin retorno es porque creemos que lo que tenemos no es suficiente. Las redes sociales nos engañan y nos hacen pensar que todos tienen mucho más de lo que tenemos nosotros… pero ya tenemos todo lo que necesitamos y, ya somos lo suficiente tal como somos. Cualquier otra cosa que estamos buscando no es más que un plus.

  1. Soy digno de dar y recibir AMOR INCONDICIONAL.

Gran parte de nuestra “actividad” proviene de la necesidad de demostrar nuestro valor. Muchos de nosotros somos presa de la creencia de que lograr esto o aquello nos hará dignos del amor y la aceptación que anhelamos desesperadamente. Sin embargo, el amor incondicional está dentro de nuestro derecho de nacimiento. Nuestra mera existencia es prueba de ello y, sino lo crees, solo mira hacia arriba y compruébalo por ti mismo, ¿Qué otra cosa, si no el amor, podría haber dado lugar a este mundo maravilloso que nos rodea?

  1. CONFÍA en el Universo y en todas las personas con quienes lo compartes.

Recuerde, somos co-creadores de nuestro destino. Eso significa que solo tenemos control sobre la mitad. La otra mitad es, para bien o para mal del Universo. Al aceptar esto, encontramos la paz que necesitamos dejar ir, especialmente cuando sentimos que necesitamos agarrarnos aún más. Cuando reunimos el coraje para liberar nuestros temores y dudas confiando en nosotros, el Universo nos dará su sabiduría.

Curanderos.- Podemos perder contacto con nuestro verdadero ser interior de vez en cuando. Nuestro ego y las inseguridades son expertos en atacar nuestro viaje, así que no te sorprendas si aparecen sin invitación. Sabrá cuándo sucede esto porque se sentirá lejos de estar conectado consigo mismo y con los demás. Aquí es cuando debe poner en práctica sus dones sanadoras. Los curanderos están destinados a reparar el alma para darle la verdadera satisfacción que está buscando, para que pueda recuperarse y reconectar con la parte más verdadera y más profunda de si mismo. En lugar de embarcarnos en el camino más transitado, debemos pavimentar nuestro propio camino y, a medida que lo hagamos, debemos aprovechar la herramienta más importante que poseemos: nuestra voz interior. No es la voz de nuestro ego, nuestras emociones impulsivas o pensamientos penetrantes… es la voz de nuestra alma y espíritu, la brújula interna que siempre nos guiará de la manera correcta… la nuestra.

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