La curva de la felicidad

Todos hemos oído hablar sobre la famosa “curva de la felicidad”, pero hoy no os voy hablar de esa famosa “curva”, sino de otra mucho más fiable a la hora de medir la felicidad humana.

Si el estrés es igual a sufrimiento, lo contrario se llama felicidad

La pregunta es ¿existe la felicidad?… utópicamente a esta pregunta muchas personas contestarían que no, pero la realidad es que la felicidad existe y se mide y, se llama en términos psicológicos “bienestar subjetivo percibido”.

No somos seres racionales, somos seres emocionales que razonan.

Cada persona tiene distintas condiciones de bienestar de acuerdo a su calidad de vida, pero no al nivel de vida. Nivel de vida es si tenemos un millón de euros, mientras que calidad de vida es si sabemos disfrutar de ese millón.

El nivel de vida es una posesión de algo, mientras qué la calidad es una diferencia entre nuestra expectativa sobre determinada variable y nuestra realidad vivencial. Si la diferencia entre nuestra realidad vivencial y lo que aspiramos es muy alta, determinará una baja calidad de vida.

Calidad de vida es lo “contento” que uno puede llegar a estar con su realidad vivencial… Es decir: – Si sabemos que tenemos un millón de euros, pero queremos tener mucho más dinero, tener más éxito en nuestras relaciones o en todos nuestros proyectos…. la diferencia nos va a dar un grado de insatisfacción que determinará calidad de vida baja.

Observando la llamada “curva de la felicidad y en términos generales, las personas más felices son aquellas que se encuentran alrededor de los 20 años. Porque sobre esa edad tenemos un futuro repleto de sueños junto con un montón de cosas por construir… pero después viene la realidad; entre los 40 y 50 el día a día se complica un poco más, quizás porque razonamos todo mucho y demasiado tiempo…, pero también tenemos una buena noticia y, es que a partir de aquí todo empieza a ser mejor…

La “curva de la felicidad” significa que el bienestar puede estar entre los 60 y los 70 para arriba, porque llega el momento en que hemos aprendido a valorar lo que tenemos y no nos hace falta tener más, nos basta con los pocos amigos que tenemos y con las emociones que vamos encontrando a nuestro paso, ya que nuestra expectativa de vida se basa en el tiempo presente…, aquí es donde empezamos a darnos cuenta lo que nos queda y empezamos percatarnos sobre la perspectiva de un fin y decidimos aprovechar al máximo el ahora…

Pero sobre todo, no olvides que tu vida es un proyecto en construcción y tú eres el arquitecto.

{ 0 comments… add one }

Leave a Comment

Estemos en contacto...

Estemos en contacto...

Déjame enviarte directamente a tu correo todas las novedades del sitio.
Me encantará estar en contacto contigo y escuchar tu opinión acerca de
los artículos que voy publicando.