Las farolas de mi ciudad

Pocos problemas son tan intratables como la violencia dentro de cualquier ciudad. Aunque los políticos están tratando de ampliar la jornada escolar para evitar que los jóvenes sean atraídos a la vida de pandillas y, líderes visionarios están tratando de coincidir con el talento de empresarios urbanos, ha habido poco progreso a la hora de frenar la epidemia de una lacra que cada vez nos afecta más, y que a su vez, es un contagio que sólo podría empeorar si la economía sigue disminuyendo.

Según un estudio realizado por Merva y Fowles, el aumento del 1 por ciento en el desempleo resultó coincidir con un incremento del 6,7 por ciento en homicidios, un aumento del 3,4 por ciento en crímenes violentos y un aumento del 2,4 por ciento en delitos contra la propiedad. Los investigadores observaron tendencias similares con el aumento de la desigualdad de ingresos, que también está en aumento.

Con la situación cada vez más grave, es crucial que los líderes respondan a los nuevos datos innovadores en el campo de la ciencia del cerebro y la psicología forense para abordar la dimensión psicosocial de la violencia en las ciudades.

Muy a menudo nos centramos en el aspecto social y no el aspecto psicológico, que se parece mucho a un caso generalizado de trastorno de personalidad antisocial, un trastorno mental que se caracteriza por la violación de la ley, la impulsividad, la indiferencia imprudente para la seguridad personal, la violencia y la falta de empatía…

Mientras la reformulación de la cuestión podría parecer demasiado simplista, y de hecho sería imprudente ignorar las restricciones sociales más amplias que estimulan a los jóvenes sin recursos y sin una estructura social fuerte o sin más oportunidades económicas que los episodios violentos, al hacerlo ofrecería remedios psicológicos únicos. Esto se debe a que las personas con trastorno de personalidad antisocial tienen menos funcionamiento del lóbulo frontal inferior y, menos materia gris en los lóbulos frontales. (La materia gris recibe su nombre por el tinte grisáceo del tejido, que se opone a la materia blanca del cerebro, donde se encuentran, los axones largos de mielina cubierta; la materia gris es todavía poco conocida, pero cree que es importante para el razonamiento superior.)

De acuerdo con un estudio publicado en 2008 por un neurocientífico de Harvard, la meditación aumenta la densidad de la materia gris y el flujo sanguíneo en el lóbulo frontal. Esto proporciona razones para creer que aquellos que están en riesgo de desarrollar un comportamiento antisocial padecen estos síntomas.

De acuerdo con un estudio de 2011 por el mismo autor, meditando durante sólo 30 minutos al día durante ocho semanas, cambiaríamos la densidad de materia gris en el cerebro en comparación con un grupo control. Los efectos pueden ser aún más útiles que el simple aumento de la materia gris en el lóbulo frontal. En un examen de las imágenes por resonancia magnética, investigadores encontraron un aumento de la materia gris en el hipocampo, vital para el aprendizaje y la memoria, y la reducción de la materia gris en la amígdala, que es una región del cerebro asociada con el estrés y la ansiedad.

Donde nuestra política social ha fracasado, es muy posible que progrese la psicológica correctiva; y como un curso de meditación pueden llevarnos a alguna parte. Mientras que la precaución debe ser diagnosticar, los problemas sociales más graves se deben imputar de acuerdo con la psicopatología;. Sería negligente no intentar métodos poco ortodoxos que tienen el potencial de ayudar.

Dado que los estudios del cerebro y de la meditación avanzarán aún más, habrá si cabe, más razones cuantificables para la práctica de la meditación entre las personas de todas las edades. Sin embargo, ya hay varias maneras de experimentar con la meditación… desde una práctica directa realista con un grupo de jóvenes en situación de riesgo después de clase, hasta personas con problemas de disciplina, donde estos programas como alternativa a las opciones más punitivas pueden dar muy buenos resultados. Las sesiones de meditación pueden ser reanudados directamente si se respetan los tiempos de clase programadas o se pueden incorporar dentro de la jornada escolar, y después los participantes pueden compartir los desafíos y avances de su propia práctica. Además, los líderes pueden solicitar la participación del público, ayudando así a las personas que sufren enfermedades mentales menos graves para evitar graves acontecimientos.

Otra fórmula de este método único de tratamiento, sería programas de detención de menores conflictivos. La mayoría de las instalaciones de tratamiento modernas ofrecen algún tipo de terapia conductual, que hacen hincapié en los principios de meditación tales como la atención y la respiración profunda, además de la terapia cognitivo-conductual (TCC). Sin embargo, rara vez se ofrecen programas de práctica de meditación guiada con la terapia conductual dialéctica (DBT). Estos programas se pueden ampliar para ofrecer sesiones de meditación en grupo, tratando directamente a los pacientes a través del proceso, tratando de calmar la mente de imposición, o en oposición a las instrucciones fragmentarias.

Una práctica directa vincularía la meditación para la prevención aún con más fuerza iniciando grupos de meditación como baluartes de prevención de la salud mental y de comportamiento.

Cualesquiera de estos programas podrían ponerse en práctica con una cantidad mínima de la financiación; todo lo que se requiere es un practicante de la meditación con algo de experiencia en la materia. Sin embargo, los beneficios para las personas cerca del precipicio, que sufren los efectos del comportamiento antisocial en las comunidades en crisis de nuestro país, podría servir para salvar vidas…

Como siempre, por favor comparte sus pensamientos y experiencias a continuación; con ello, estarás ayudando muy posiblemente a otras personas como tú y yo…

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  • Rebeca 25 noviembre, 2016, 3:13 pm

    Pues sí Tony Crespo, deberíamos centrarnos un poco más en nuestra mente, no la valoramos lo suficiente, cuidamos otros aspectos en nuestra vida sin darle importancia a nuestra cabecita la cual es la más compleja y dificil de abordar y sobre todo en muchas situaciones sociales, laborales…estaríamos más centrados y con las ideas más claras.

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    • Tony Crespo 25 noviembre, 2016, 4:19 pm

      Así es amiga Rebeca, afortunadamente cada vez estamos más cerca de conseguir que afloren constructos como los que tu expresas…
      Gracias por tu aportación. Un saludo cortes.

      Reply
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