Mi niño no me come nada…

Cuando hablamos del cunnilingus, este no se trata de introducir la lengua en la vagina de la mujer y dar dos o tres lametones para pasar a introducir el pene rápidamente.

Un buen cunnilingus es mucho más que eso; es saber cómo, dónde y cuándo realizar los cambios de ritmo.

La postura en la mujer es importantísima para poder disfrutar plenamente de esta práctica, ya que el estar cómoda, nos  servirá a nuestra intención placentera. Entre las posturas más recomendadas están  la de la mujer en cuclillas y el hombre tumbado,  independientemente que ella se encuentre mirando hacia delante o hacia detrás. Esta es una de las posturas más placenteras, si bien no es de las más cómodas, por lo que cuesta relajarse y dejarse llevar completamente.

Otra postura muy habitual en momentos de pasión, es la conocida posición del 69, aunque yo no soy excesivamente partidario de ella si lo que se quiere es alcanzar un buen orgasmo, ya que la combinación de hacer y que te hagan, lleva a no prestar atención plena ni en una, ni en la otra… yo dejaría esta postura para juegos y momentos de diversión en la cama, que son también muy necesarios para una buena compenetración de pareja.

De todas todas, si lo que queréis es hacer disfrutar a una mujer plenamente de su cunnilingus os recomiendo la postura en la que ella se encuentra totalmente tumbada en la cama, relajada y concentrada solo en el placer que le proporciona su cuerpo…

Una vez lleguéis hasta aquí, no se trata de estimular rápidamente el clítoris o la vagina para que ella llegue rápido al orgasmo, sino que lo recomendable es aprovechar todas las partes de su cuerpo para proporcionarla una sensación plena de excitación. Puedes empezar por besar sus muslos, acariciar levemente con la lengua cerca del ombligo, e incluso utilizar las manos para acariciar sus pechos… debéis pensar que ella está deseosa de que empecéis a jugar con su clítoris y, esta tensa calma no hace más que dar paso a una excitación contenida del momento… no hay prisa.

En el momento que empiezas a besar su clítoris, debéis hacerlo con un comienzo suave y delicado ya que esta parte de la mujer es extremadamente sensible. A medida que percibes que ella va relajándose y va humedeciéndose podéis comenzar con un aumento de la presión constante sobre su clítoris sin que esta pueda convertirse en una molestia, dato que percibirías de ser así. Los movimientos de la lengua deben ser variados y siempre en relación a los gustos de la mujer, no dudéis en preguntarle cómo le gusta y que forma es la que le produce más placer, el “sexo oral” en este caso de palabra, es muy efectivo y necesario…

Yo recomiendo aquellos movimientos de lengua que se perfilan como circulares, posicionando la lengua plana como si estuvieseis lamiendo un poco de chocolate caliente que se desliza por el borde de la taza… aunque recuerda que aquí no hay nada escrito igual para dos mujeres…

En vuestra práctica de sexo oral, no debéis olvidar que si bien el clítoris es la parte “cumbre”, existen otras las partes de la vulva que deben ser recorridas. No te centres en un solo punto con un movimiento repetitivo, hasta que notes que la mujer está a punto de alcanzar el clímax; es ahora cuando debes intensificar la presión y conseguir el disfrute total de ella. Notareis esto que os comento cuando  las piernas de la mujer produzcan una serie de temblores característicos en el pico del orgasmo. Una manera de intensificar este momento plácido, es introducir al mismo tiempo que continuas besando su clítoris un dedo o juguete sexual en su vagina, así conseguiréis multiplicar por tres las sensaciones de su cuerpo y de su mente.

Si eres inexperto y tienes dudas de si lo haces bien o no, piensa que el lenguaje corporal aquí también nos va a facilitar muchísima información sobre nuestra práctica. Por ejemplo, si vuestra chica  aprieta vuestra cabeza contra su vulva, es porque os está pidiendo más presión y/o movimientos de lengua más potentes, por el contrario, si se separa un poco, quizás sea porque la presión que estáis ejerciendo sea demasiado fuerte y constante, lo que le provoca molestia en su clítoris.

Asimismo, en esta como en muchas otras prácticas sexuales dentro de la pareja, el uso de aceites y productos específicos añaden un toque de diversión; debes saber que existen numerosos aceites con sabores, brillos de labios para intensificar el placer, cremas orgásmicas comestibles, etc. Pero no debemos olvidar que en esta como en cualquier otra práctica sexual en pareja, todo depende de los dos.  Si la mujer no sabe desconectar y dejarse llevar por el placer que le proporciona su cuerpo, pensando en que llegue ese momento, seguramente ese no solo no llegará, sino que también os creará la incertidumbre de que si lo estáis haciendo bien o mal, o si por el contrario es él, quien no te sabe llevar…

{ 0 comments… add one }

Leave a Comment

Estemos en contacto...

Estemos en contacto...

Déjame enviarte directamente a tu correo todas las novedades del sitio.
Me encantará estar en contacto contigo y escuchar tu opinión acerca de
los artículos que voy publicando.