Bye bye my love

No ves la luz con tu pareja y crees que ya lo has intentado todo; has tensado tanto la cuerda, que tan solo es un frágil hilo de seda; os habéis dado todas las oportunidades pertinentes y habéis visto que nada funciona, que por más que lo intentáis algo falla, no fluye, no da más de sí… no sabes bien cuál es la razón exacta, pero si cuales son todos esos motivos que te han llevado hasta aquí.
En estos casos la cuestión más “cómoda” es decir adiós y quedarse con los buenos momentos. Sé que esto que digo no es fácil, pero yo te voy a facilitar diferentes pasos que te guiaran para tener una ruptura lo menos traumática posible.

Debes saber que uno de los objetivos de la vida es vivirla con serenidad y plenitud. Sin embargo, a veces parece que lo olvidamos cuando convivimos con alguien que nos dificulta estas metas, alguien nos resta en vez de ayudarnos a sumar, que nos pone obstáculos, que tiene conductas celosas e incluso en ocasiones, pensamos que no nos respeta ni nos valora.

Seguramente si has vivido o estás viviendo en esta situación, lo haces porque te encuentras en lo que llamamos en psicología “zona de confort” y pienses que vas a sufrir si terminas con todo… pero también debes de pensar que para tener una vida mejor hay que pasar por ciertos trances: el desamor, la frustración, el miedo, aprender a vivir, en definitiva.

Cuando sabes que tus sentimientos ya no son los mismos y notas que no sientes lo que deberías sentir por esa persona que duerme a tu lado, cuando ya no la echas de menos si no está, y no quieres compartir cosas que antes sí querías, es el momento de dejar las cosas claras y sobre todo ser sincero contigo mismo, y sobre todo con la otra persona.

Otro de los antecedentes o señal de alarma en nuestra relación es nuestra “vida sexual”…, nuestra complicidad, nuestras miradas de cariño, esos detalles que eran los cimientos de nuestra relación… si estos son inexistentes o mecánicos, o tan solo han sido relevados a un encuentro casual de 10 minutos a la semana, algo falla… Cuando miras a tu pareja más como un compañero de piso que como un amante o quizás notas que ésta ya no te mira con el deseo que solía hacerlo, vuestra la relación no va bien…

Habla, no te quedes en silencio… la comunicación es algo esencial en una pareja, si no hay comunicación, la relación se convertirá en una cancha de juego sin jugadores donde solo salen al “ring” dos desconocidos para molerse a golpes de palabras mal sonantes y desprecios… si persisten las discusiones, si una parte de la pareja no se siente escuchada o se siente inferior al otro, hay una falta clara de dialogo.

Si ves que tu relación se está volviendo tóxica, es mejor guardar los buenos recuerdos y cortarla antes de que comencemos a crear sensaciones más negativas de las que ahora tenemos y que puedan tener repercusiones para nosotros o para el otro.

En muchas ocasiones nuestra historia ya no es como antes y eso nos duele, y fundamentalmente esto sucede por tres motivos: el primero, porque tenemos miedo a los cambios, a arriesgarnos, a salir de nuestra zona de confort como decía anteriormente; el segundo, por el miedo a no encontrar algo mejor y a pensar que “más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer” y  el tercero, por el miedo a estar solos, incluso a sentirnos excluidos de los grupos sociales en los que nos movemos no como persona individual, sino en pareja.

También en otras muchas ocasiones aparecen “grietas en la relación” cuando uno de los dos miembros de la pareja quiere dar un paso adelante en la relación y la otra persona no… Por ejemplo, cuando uno de los dos quiere irse a vivir con el otro, casarse o tener hijos…

Piensa que todos merecemos ser felices y convivir con esa persona que nos haga feliz, sino es así, recapacita y piensa porque sigues ahí… ¿¿¿por estar, por rutina, por miedo a la soledad??? De algún modo estas asumiendo un tipo de relación que no te hace ni te hará feliz sino ponéis de vuestra parte….

Como experto en Terapias de Pareja y como Coach Personal, decirte, deciros, que antes que lleguéis hasta este punto, primero intentar arreglar la situación, no tengáis miedo en acudir a pedir consejo a un especialista donde se os podrá ayudar de una manera clara y concisa…

Primero intentar arreglar lo que está defectuoso, porque muchas veces nos deshacemos de las relaciones como si fuera algo de usar y tirar, como si fuera más fácil comprarse alguien nuevo, cuando a lo mejor esa persona merece la pena como para esforzarse un poco más.

Antes de poner punto y final, al menos debéis haber intentado solucionar las cosas con esa persona, si es que realmente os importa.
Que se decida que es mejor terminar una relación no significa que haya que despedirse con rencor o con odio; si somos capaces de asumir que es mejor acabar, pero guardándonos el mejor de los sentimientos, seguramente nos sea más fácil pasar página y no vivir siempre arrastrando esos fantasmas escondidos en el armario. Sólo si lo habéis intentado, y realmente resulta mejor decir adiós, sabréis como hacerlo, pero sobre todo corregir todos esos errores que os llevo hasta allí para utilizarlos de punto de partida para siguientes relaciones…

Nadie nunca os debe decir cuando terminar una relación, ni siquiera un Sexólogo, porque eso es algo que siempre debe decidir la pareja o la persona por sí misma…  y recuerda, romper puede ser cosa de uno, arreglarlo mínimo de dos.

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