Desmontando Mitos

Orgasmo vaginal Vs de clítoris.

Investigaciones recientes arrojan diferencias en relación a las áreas del cerebro que se estimulan cuando el orgasmo es por estímulo externo del clítoris  y, cuando es por penetración vaginal. En esos mismos estudios se manifiesta además que cuando el orgasmo es por estímulo directo del clítoris, la sensación está más centrada en los genitales. En cambio por el coito vaginal la sensación es más global.

Pero lo que les aconseje es que cada una encuentre sus puntos específicos y la forma de estimularlos, así como los tiempos que necesitas para llegar al tan ansiado orgasmo, (independiente o compartido).  Y no todo se termina en los genitales. Otras zonas erógenas son importantes en la estimulación orgásmica. Por ejemplo, los pezones, el cuello, las orejas, y también otros sentidos como el oído, la vista, el olfato, y por supuesto las fantasías.

Toda mujer normal puede alcanzar orgasmos múltiples…
Si bien la capacidad orgásmica femenina es superior a la masculina, cuatro de cada cinco mujeres están satisfechas con un orgasmo y no necesitan más. Sin embargo, a medida que la mujer progresa en el conocimiento de su respuesta sexual y en la confianza con su pareja, es más probable que logre orgasmos múltiples. Considero que es una posibilidad que se tiene siempre que nunca se convierta en una exigencia.

Frigidez femenina…
La frigidez es un término en desuso y, que a mí no me gusta ni oír, por ser inespecífico y peyorativo. Ningún especialista en sexualidad con buena formación utiliza este concepto, y para cada disfunción sexual tenemos un término apropiado, por ejemplo: trastorno de la excitación sexual en la mujer, deseo sexual hipoactivo, anorgasmia femenina, retardo orgásmico femenino, vaginismo, fobia sexual, dispareunia, entre otros.

Si una mujer no se excita sexualmente es responsabilidad de su pareja…
Es cierto que en algunos casos este concepto resulta verdadero, ya que no siempre la pareja es tan abierta, empática y dispuesta a estimular a la mujer como ella desea. Sin embargo, suelen ser otras las razones para esta falta de excitación. Por ejemplo conocimiento insuficiente de las zonas erógenas y formas de estimulación, vergüenza para expresar lo que se desea y delegación en la pareja de la responsabilidad de darle placer.

La causa de los problemas sexuales en la mujer es son siempre psicológicos…
Por supuesto que la variable psicológica y de la relación de pareja es muy importante, pero no debemos descuidar factores médicos que pueden inhibir la respuesta sexual femenina. Varias enfermedades agudas y crónicas, sobre todo las que alteran al sistema endócrino (es decir al equilibrio hormonal), y ciertas medicaciones (especialmente algunos psicofármacos) deben estudiarse cuando hacemos el diagnóstico y planificamos el tratamiento sexológico. Entonces si estás insatisfecha con tu vida erótica y no logras la respuesta que esperas, necesitas consultar a expertos tanto en psicología como en medicina sexual.

Una alimentación sana y balanceada es la primera condición para un cuerpo y una mente saludables, y en ese sentido a veces vas a requerir del asesoramiento de nutricionistas para adaptar la dieta a tus circunstancias particulares. No puedo dejar de mencionarte que lo anterior no implica que existan alimentos afrodisíacos, lo que en realidad se ha demostrado que es tan solo parte del folklore de diferentes regiones de nuestro continente. Pero sí necesitas alimentarte correctamente.

El sueño es otro de los hábitos realmente importantes, y quizás uno de los que menos ponemos en la balanza. Necesitas descansar una determinada cantidad de horas y eso también es específico a cada organismo y que además sea un descanso de verdad, no solamente cerrar los ojos. Muchas enfermedades médicas y psicológicas parten de trastornos del sueño, incluyendo las disfunciones sexuales. Si tu sueño no es realmente reparador, no dejes de hacer las consultas respectivas para solucionar este problema (cada vez son más frecuentes las “clínicas del sueño” que dan un tratamiento especializado).

Nuestra salud sexual está relacionada, entre otras cosas, con los hábitos de vida que tenemos. Dentro de esas rutinas que favorecen o perjudican a la sexualidad, podemos considerar algunas muy importantes como la alimentación, el sueño, la actividad física, el manejo del tiempo libre, la vida social, el consumo de tabaco, alcohol y drogas.

…Hábitos de vida saludables para una vida sexual plena.
La actividad física adecuada a tu edad, género y características del cuerpo es un factor que cada vez se hace más consciente, y uno de los primeros en los que te enfocas cuando quieres sentirte mejor. El ejercicio produce un bienestar general y toda una serie de ventajas específicas que en su conjunto favorecen al desempeño sexual. Y por el contrario, el sedentarismo es un factor predisponente de diferentes enfermedades agudas y crónicas, lo cual va en desmedro de la satisfacción sexual. El manejo del tiempo libre, aprovechando para diferentes actividades relajantes y recreativas, y una vida social entretenida, son de por sí hechos que facilitan el placer en general y además atenúan el estrés que tanto sobrecarga en estos tiempos tan complejos.

Y finalmente están algunos hábitos particularmente perjudiciales que por su impacto negativo en la salud (general y sexual) es importante erradicar: el consumo de tabaco, alcohol y drogas ilegales. Sobre todo si se trata de un uso frecuente y dependiente (lo cual ya es abuso). Debes pensar con urgencia la forma de poner un límite a esos hábitos nocivos.

No dejes de hacer tu autoexamen con respecto a estos diferentes hábitos de vida, y recuerda realizar tus chequeos de salud periódicos como parte de las rutinas saludables en tu vida. Porque para una sexualidad plena, es necesario un cuerpo y una mente sanos.

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  • Juanjo 9 julio, 2015, 11:35 pm

    Deseo comentar que desde que dejé hace 8 meses el hábito de fumar mi vida sexual es mucho mas placentera. Un gran logro, lo recomiendo…

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    • Tony Crespo 10 julio, 2015, 5:53 am

      Así es amigo Juanjo, ya que aparte de los incalculables beneficios que tiene en otros aspectos de nuestra salud el abandono del tabaco, varias investigaciones recientes han puesto de manifiesto que dejar de fumar mejora sensiblemente nuestra vida sexual. En concreto, mejorando la vitalidad, fortaleza y tamaño de nuestras erecciones.
      Además, conviene recordar que el tabaco aumenta la infertilidad y perjudica la calidad del semen, aunque también puede dañar los ovarios en el caso de las mujeres, así como interferir en la capacidad del cuerpo para generar estrógenos, lo que suele adelantar la menopausia.

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