Si o no, quizas

¿Recuerdas la fantástica es la sensación de enamorarse?, esa en la que por seguir la norma social se deben sentir mariposas en el estómago, aunque yo soy de la opinión  que a las  mariposas les gusta más hacerlo por las flores…

Sí que entiendo las ganas desorbitadas de estar pegado al amor durante todo el tiempo, de cruzar miradas furtivas entre las demás gente, o de reír sin sentido por cualquier motivo… todo un cóctel de hormonas que nos emborrachan de amor y de locura, ya que nuestro cuerpo está influido por la Oxitocina, fantástica hormona del amor.  Ese  “fantástico” periodo en el que no atendemos a razones, que pasamos de la euforia total a una tristeza profunda en unos segundos si algo se interpone en nuestro amor… ese periodo en el que pensamos que esta vez sí.

Pero sin embargo, tras este “fantástico periodo” nos podemos encontrar con dos situaciones:

  • Has encontrado al amor de tu vida y desde hoy, hasta que la muerte os separe seréis felices, …o
  • Aprovechas lo que hay, que esto pinta a “habas contadas”…

¿Pero si todo es tan bonito, por qué se pueden dar cualquiera de las dos situaciones?Cuando nos sucede esto, además de esta pregunta deberíamos hacernos otras tantas, ya que si nos hemos construido castillos en el aire, como se suele decir… o si hemos o nos han prometido el cielo aunque sabíamos de buena tinta que era real, las respuestas vendrán por sí solas…

En toda relación y más en la de pareja debemos ir despacio, conociéndonos realmente como somos y no como decimos ser en un principio, debemos amoldarnos a los gustos de quien amamos, pero sin dejar de respetar tus propios intereses, porque si no piensa… hasta que la conociste a ella, ¿te gustaba ir a ver vestidos las tardes de los sábados? O a ti, ¿desde cuando eres forofa de once tíos en calzoncillos que celebran su trabajo revolcándose por el suelo???

Muchas parejas se precipitan en compartir casa buscando esa intimidad e independencia que no pueden encontrar viviendo separados, pero olvidan la gran responsabilidad que significan de vivir juntos y ser totalmente independientes, o a lo mejor, ni se paran en pensarlo.

Cuando se dejan llevar por los sentimientos, olvidan que quizás la persona con la que se meten en la cama, no tiene los mismos valores que ellos y ahí, puede empezar un “roce”, que obviamente no haga en cariño…

Cuando la relación está más consolidada pero sabes que no pinta bien, quizá haya que pararse y pensar ¿Qué me une a ella/él, lo sentimental o lo material?… ambas alternativas pueden hacerte alargar una relación que no funciona durante demasiados años, tan solo por el miedo a enfrentarte a una separación y al reparto de bienes que fueron compartidos durante tanto tiempo….

Cuando alguno de mis pacientes me preguntan en las sesiones de terapia de pareja, que a partir de que tiempo de relación deberían haber empezado a adquirir compromisos fuertes de pareja para no haber terminado mal, suelo comentarles que no existe un indicador llamado tiempo para esas decisiones, pero sí que cuando se quiere realizar un proyecto a largo plazo en pareja, no es bueno precipitarse, porque como si de una ley física se tratase, todo lo que sube baja…

La inmadurez de uno de los dos miembros de la pareja (no tanto la edad real como la mental) suele ser causa y parte en muchas de las disoluciones de estas parejas, estas personas no escogen a la persona adecuada porque ni ellos mismos están realmente preparados para actuar individualmente como individuos…

Pero… ¿si a mí ya me había pasado esto en otra ocasión, por qué me vuelve a suceder, que hago mal?
Como se solía decir en una de sus canciones mi viejo amigo Julio Iglesias  “tropecé de nuevo en la misma piedra”.

Si has sufrido en tus propias carnes una situación como ésta y la vuelves a sufrir de nuevo, es muy probable que tu error haya sido el mismo, pensar en que todo era idílico, perfecto, sin ninguna fisura… y hayas optado por volver a adquirir otra vez compromisos que ni tú ni él podáis cumplir… mi consejo, disfruta el presente, el momento, el lugar, el ahora, que tu pareja disfrute de ti, que adquirir compromisos a largo plazo precipitadamente, lo único que hacen es meter presión a ambas partes y que lo único que hacen es separar…

La vida real no es un película con un guión previo escrito, sino que hay que improvisar en muchas ocasiones y en otras te quedas en silencio por olvidar tu papel… ahora bien los flechazos existen, y las historias de amor reales en ocasiones superan con creces las de la ficción…quédate con esto último y disfruta la tuya…

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